Una marcha, una consigna, tres millones de perjudicados

Este Jueves se realizará la marcha contra la reforma constitucional impulsada desde el sector de Jorge Larrañaga.

 

En primer lugar debo aclarar que respeto a cada uno de los militantes que han impulsado la consigna el miedo no es la forma pues se encuentran defendiendo sus convicciones, si bien las mismas a mi entender son erróneas, cualquiera que se aliste a una causa sin la intención de ganar algo a cambio merece el debido respeto, pero no puedo decir lo mismo de aquellos que se encuentran liderando dicho movimiento pues se han dedicado a sembrar el miedo hacia las instituciones republicanas a pesar de que usan a las mismas para hacer campaña,  la confusión hacia nuestra propuesta mediante argumentos poco creíbles, y el resentimiento a cualquiera que se muestre partidario de nuestra reforma a pesar de que la misma cuenta con más de un 60% de aprobación. Todo esto, mientras día a día se encuentra en juego la vida de un compatriota, aparentemente su fin justifica este medio, pero, ¿cuál es el fin que persiguen? Simple, mantener la narrativa que les permitió llegar al poder en un desesperado intento de permanecer en el mismo bajo la apariencia de ser el baluarte de los derechos, la salvaguarda de los más vulnerables, la única opción que permitirá no caer en el caos de tiempos pasados. Y siendo una mentira que se ha repetido más de mil veces, se ha creído, pero no se ha convertido en una verdad porque como dijo Daniel Martínez en el debate presidencial, se necesitan hechos, no palabras, y basta con mirar los resultados de las distintas gestiones para darse cuenta de cómo son las cosas en nuestro país, o mejor aún, basta con estar en las calles y en los barrios con quiénes más lo necesitan.

 

Hagan su marcha para entre risas o entre puños crispados repetir sus consignas para luego presentar unos cuantos espectáculos musicales en señal de que la reforma no es la forma, pues esta es su única propuesta, pero sepan que mientras crean un ínfimo hecho político que no recogerá la aprobación de los indecisos, sucederán rapiñas, sucederán asaltos, habrá algún tiroteo, asesinaran a un estudiante o a un trabajador y acosaran o intentarán abusar sexualmente de una chica pues en los quince años de gestión, la situación sólo ha empeorado, pero no exclusivamente en la seguridad sino también en el empleo, el desarrollo social, la educación y la economía, factores de gran importancia al hablar del aumento de la criminalidad.

 

Nosotros nos manifestaremos en las urnas...

 

Hasta la próxima

 

Tec. Facundo O. Ordeig