Ni de izquierda, ni de derecha

En pocas semanas estaremos expresandonos acerca de qué modelo de país queremos, pero más importante aún, qué modelo de sociedad tendremos.

 

Nuestro país se encontraba sumergido en una situación política de gran fragilidad, estábamos a pequeños pasos del quiebre constitucional pero a pesar de que esto aún no lo sabíamos, sabíamos que las elecciones de 1971 habían sido fraudulentas en beneficio de quien más tarde disolviese el Parlamento, que los sediciosos continuaban con sus acciones, pero sobre todo, sabíamos que nos estábamos dividiendo. En ese mismo momento  Wilson Ferreira expresó que los blancos no somos de izquierda ni de derecha, los blancos somos los blancos en un claro mensaje de que nuestra identidad prevalecería por sobre toda etiqueta que se nos quisiera imponer. Esta es la lección que debemos de comprender antes de comparecer ante las urnas.

 

Nuestro país se encuentra ante serios problemas en lo que concierne a la seguridad ciudadana, la economía, el desarrollo social, la educación y el empleo; sobran las razones para sentirse desprotegido ante un Estado que se encuentra omiso en sus responsabilidades, pero a pesar de esto, el Gobierno Nacional en conjunto con sus dirigentes partidarios al igual que sus dirigentes sindicales han optado por sembrar el miedo al cambio, el odio al opositor y el rencor a quien siendo de izquierda, no los acompañará en esta elección. 

 

Durante quince años han implementado esta estrategia para mantenernos enfrentados unos contra los otros pero es momento de terminar con la división que nos han impuesto aquellos que ostentan el poder, como sociedad debemos comprender que los Orientales no somos de izquierda ni de derecha, los Orientales somos Orientales y como tales debemos actuar.

 

Hasta la próxima

 

Tec. Facundo O. Ordeig